VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
No cabe duda que algunos dirigentes campesinos frecuentemente están dispuestos a colaborar con ciertos correligionarios políticos, con sus caóticas acciones en las calles de mayor tráfico en los centros de población donde participan y con ello, trastocar la tranquilidad y confundir a la sociedad.
Ahora fue desfile de tractores –casi todos de modelo reciente- y la “toma pacifica” de SAGARPA en la capital del Estado de Sinaloa.
La exigencia más repetida de los participantes en esta protesta, fue: Que se abra el apartado del TLC, suscrito y en evidente operación con los países del norte, con el propósito de renegociar algunas áreas del apartado agropecuario.
Las pretensiones más señaladas fueron: Precios justos para las cosechas que los campesinos obtienen. Sin embargo, resulta curioso sus planteamientos, dado que en el Estado de Sinaloa se renta el 84% de la superficie ejidal de riego (hoy día las rentas para sembrar maíz son las más elevadas en nuestro país).
También se percibió en repetidas ocasiones, que los campesinos demandan “reglas claras” que les dé certidumbre a la agricultura.
Resulta importante hacer notar, que ninguna de las peticiones que emanaron del reclamo por parte de los campesinos este jueves 31 de enero del 2008, tiene que ver con el TLCAN. Fueron actos políticos lidereados por el presidente de la Liga de Comunidades Agrarias en el Estado de Sinaloa y diputado por la Confederación Nacional Campesina (CNC), Sr. José Luís Vázquez Borbolla.
Una cantidad importante de políticos y líderes que actualmente -de alguna sabia o estulta manera- participan en política agropecuaria, vienen utilizando al maíz como una herramienta desestabilizadora para confundir a la sociedad, ya que el maíz es un producto de consumo humano necesario y por tanto, el ámbito en que este participa es muy sensible a cualquier consideración de orden política.
Hoy día los productores agrícolas cuyas siembras con maíz se realizan en zonas de riego y en regiones con temporal apropiado, logran obtener altos rendimientos; esto ha sido muy satisfactorio para ellos, ya que aprovechan los apoyos institucionales en toda su extensión. Los rendimientos por hectárea son cada vez más elevados, llegando actualmente a niveles de producción a excedentes del 35% de la demanda nacional para la elaboración de tortilla (se requieren -actualmente- 15 millones y la producción nacional es de 23 millones de toneladas).
En México, los agricultores que utilizan grandes extensiones para la siembra de cultivos tradicionales –rentadas o propias- son sin duda los mayor beneficiados con lo que está sucediendo en los mercados mundiales principalmente con granos y oleaginosas, el TLCAN, muy poco tiene que ver con estas tendencias en los precios.
Estos productos –granos y oleaginosas- están hoy día indexados a los precios del petróleo. Actualmente el llamado “oro negro” sostiene su precio arriba de $60 dólares el barril; por tanto, los productos agrícolas que tiene que ver con la producción de etanol y biodiesel, sustentarán los precios con esa relación.
Durante el periodo que fue transitando el TLCAN, aparecieron realidades que si bien no estaban ocultas, permitió apreciar con claridad las diferencias tan marcadas con nuestro país, su desigualdad generó un impacto económico y social de mucha presión cuya fuerza se fue soltando y en los últimos años se mostró insostenible y ahogando a los productores más débiles del país, “gracias a la incapacidad gubernamental para operar con eficacia los presupuestos para el desarrollo implementados y -por si ello fuera poco- la abusiva indolencia de los grandes productores”.
VALOR FUTURO
En México los agricultores de maíz están ganando dinero desde hace varios ciclos y las tendencias de los precios de este grano, indican que seguirán ganando. La rentabilidad del maíz es muy atractiva hoy día y los subsidios la hacen excelente. Tal vez ahora será necesario tomar medidas enérgicas en el proceso de este grano y hacer algunas adecuaciones pertinentes al respecto. ¿Será necesario qué desaparezcan los subsidios y apoyos a los productores de maíz? No, por Dios, No; pero quizá hoy día convenga orientar estos recursos de otra manera.
Entre otras acciones, estimo que se requiere disminuir las tasas de interés institucional al 6% anual, para: créditos de avío, refaccionarios, prendarios y otros relacionados. Que los financiamientos para infraestructura a nivel de campo los plazos sean a plazos mayores de 10 años, y se facilite la constitución de organizaciones agrícolas, ganaderas y pesqueras, así como el fortalecimiento de las existentes. Es necesario apoyar -de manera eficaz- lo relacionado con logística, transportación de productos e insumos. Así como, recibir apoyo gubernamental orientado los consumibles energéticos, tales como: diesel, electricidad, gasolina y gas, con el propósito de que los productores reduzcan sus costos de producción y mejoren efectivamente su competitividad. Con respecto a los productores muy pequeños, el tratamiento debe ser de mayor visión; se debe incidir en: organización, seguimiento, financiamiento y recursos.
Un ejemplo para avanzar: Los productores agrícolas -principalmente los más beneficiados- están cómodos con sus resultados económicos, sin embargo parece que no les importa lo que la sociedad piensa de ellos. El frijol, en este ciclo (07/08) los productores exigen que el precio del mismo, logre que se les pague a $ diez pesos el kilogramo, puesto en campo o bodega del comprador. Sin embargo; el “coyote” solo adquiere el frijol, si obtiene un beneficio cuando menos de 30% del valor de campo. Por lo que entonces, el frijol valdrá entonces $13 pesos el Kilo. Pero además, el penúltimo consumidor –tiendas y supermercados- necesita ganar cuando menos un 20% del precio de venta al consumidor final, entonces al publico le llega el precio del frijol en $15.60.
Todo esto estaría bien en el país del nunca jamás, pero aquí podemos observar que en el norte del país, el frijol pinto americano se puede adquirir en el súper a $6 pesos el Kilo.
Los productores piden y piden y no comprenden y mucho menos les importa que la sociedad tenga mucho tiempo “manteniendo” su ineficiencia; que esta no tiene porque seguir “becando” su ineptitud e incongruencia; amen de que no tiene capacidad económica para pagar precios altos por un alimento básico, en razón a la incapacidad productiva de nuestros agricultores.
Este año, 2008, será el año que el gobierno federal aportará la participación más importante de recursos económicos que se haya hecho, esperamos que ahora si sea bien aplicada.
Tal situación le tocará administrar, al Ing. Alberto Cárdenas Jiménez como titular de la SAGARPA pero algunos políticos y líderes segundones buscan en principio, correrlo de su puesto y con mayor énfasis, minimizar tal esfuerzo nacional.
Hoy más que nunca, necesitaremos suerte y talento para mejorar las condiciones del agro.
Agronegocios: Proyectos y Financiación
TEL: (667) 712-37-27; CEL: (6672) 15-45-45
EMAIL: meraz@cln.megared.net.mx
Rubén Meraz Figueroa *
No cabe duda que algunos dirigentes campesinos frecuentemente están dispuestos a colaborar con ciertos correligionarios políticos, con sus caóticas acciones en las calles de mayor tráfico en los centros de población donde participan y con ello, trastocar la tranquilidad y confundir a la sociedad.
Ahora fue desfile de tractores –casi todos de modelo reciente- y la “toma pacifica” de SAGARPA en la capital del Estado de Sinaloa.
La exigencia más repetida de los participantes en esta protesta, fue: Que se abra el apartado del TLC, suscrito y en evidente operación con los países del norte, con el propósito de renegociar algunas áreas del apartado agropecuario.
Las pretensiones más señaladas fueron: Precios justos para las cosechas que los campesinos obtienen. Sin embargo, resulta curioso sus planteamientos, dado que en el Estado de Sinaloa se renta el 84% de la superficie ejidal de riego (hoy día las rentas para sembrar maíz son las más elevadas en nuestro país).
También se percibió en repetidas ocasiones, que los campesinos demandan “reglas claras” que les dé certidumbre a la agricultura.
Resulta importante hacer notar, que ninguna de las peticiones que emanaron del reclamo por parte de los campesinos este jueves 31 de enero del 2008, tiene que ver con el TLCAN. Fueron actos políticos lidereados por el presidente de la Liga de Comunidades Agrarias en el Estado de Sinaloa y diputado por la Confederación Nacional Campesina (CNC), Sr. José Luís Vázquez Borbolla.
Una cantidad importante de políticos y líderes que actualmente -de alguna sabia o estulta manera- participan en política agropecuaria, vienen utilizando al maíz como una herramienta desestabilizadora para confundir a la sociedad, ya que el maíz es un producto de consumo humano necesario y por tanto, el ámbito en que este participa es muy sensible a cualquier consideración de orden política.
Hoy día los productores agrícolas cuyas siembras con maíz se realizan en zonas de riego y en regiones con temporal apropiado, logran obtener altos rendimientos; esto ha sido muy satisfactorio para ellos, ya que aprovechan los apoyos institucionales en toda su extensión. Los rendimientos por hectárea son cada vez más elevados, llegando actualmente a niveles de producción a excedentes del 35% de la demanda nacional para la elaboración de tortilla (se requieren -actualmente- 15 millones y la producción nacional es de 23 millones de toneladas).
En México, los agricultores que utilizan grandes extensiones para la siembra de cultivos tradicionales –rentadas o propias- son sin duda los mayor beneficiados con lo que está sucediendo en los mercados mundiales principalmente con granos y oleaginosas, el TLCAN, muy poco tiene que ver con estas tendencias en los precios.
Estos productos –granos y oleaginosas- están hoy día indexados a los precios del petróleo. Actualmente el llamado “oro negro” sostiene su precio arriba de $60 dólares el barril; por tanto, los productos agrícolas que tiene que ver con la producción de etanol y biodiesel, sustentarán los precios con esa relación.
Durante el periodo que fue transitando el TLCAN, aparecieron realidades que si bien no estaban ocultas, permitió apreciar con claridad las diferencias tan marcadas con nuestro país, su desigualdad generó un impacto económico y social de mucha presión cuya fuerza se fue soltando y en los últimos años se mostró insostenible y ahogando a los productores más débiles del país, “gracias a la incapacidad gubernamental para operar con eficacia los presupuestos para el desarrollo implementados y -por si ello fuera poco- la abusiva indolencia de los grandes productores”.
VALOR FUTURO
En México los agricultores de maíz están ganando dinero desde hace varios ciclos y las tendencias de los precios de este grano, indican que seguirán ganando. La rentabilidad del maíz es muy atractiva hoy día y los subsidios la hacen excelente. Tal vez ahora será necesario tomar medidas enérgicas en el proceso de este grano y hacer algunas adecuaciones pertinentes al respecto. ¿Será necesario qué desaparezcan los subsidios y apoyos a los productores de maíz? No, por Dios, No; pero quizá hoy día convenga orientar estos recursos de otra manera.
Entre otras acciones, estimo que se requiere disminuir las tasas de interés institucional al 6% anual, para: créditos de avío, refaccionarios, prendarios y otros relacionados. Que los financiamientos para infraestructura a nivel de campo los plazos sean a plazos mayores de 10 años, y se facilite la constitución de organizaciones agrícolas, ganaderas y pesqueras, así como el fortalecimiento de las existentes. Es necesario apoyar -de manera eficaz- lo relacionado con logística, transportación de productos e insumos. Así como, recibir apoyo gubernamental orientado los consumibles energéticos, tales como: diesel, electricidad, gasolina y gas, con el propósito de que los productores reduzcan sus costos de producción y mejoren efectivamente su competitividad. Con respecto a los productores muy pequeños, el tratamiento debe ser de mayor visión; se debe incidir en: organización, seguimiento, financiamiento y recursos.
Un ejemplo para avanzar: Los productores agrícolas -principalmente los más beneficiados- están cómodos con sus resultados económicos, sin embargo parece que no les importa lo que la sociedad piensa de ellos. El frijol, en este ciclo (07/08) los productores exigen que el precio del mismo, logre que se les pague a $ diez pesos el kilogramo, puesto en campo o bodega del comprador. Sin embargo; el “coyote” solo adquiere el frijol, si obtiene un beneficio cuando menos de 30% del valor de campo. Por lo que entonces, el frijol valdrá entonces $13 pesos el Kilo. Pero además, el penúltimo consumidor –tiendas y supermercados- necesita ganar cuando menos un 20% del precio de venta al consumidor final, entonces al publico le llega el precio del frijol en $15.60.
Todo esto estaría bien en el país del nunca jamás, pero aquí podemos observar que en el norte del país, el frijol pinto americano se puede adquirir en el súper a $6 pesos el Kilo.
Los productores piden y piden y no comprenden y mucho menos les importa que la sociedad tenga mucho tiempo “manteniendo” su ineficiencia; que esta no tiene porque seguir “becando” su ineptitud e incongruencia; amen de que no tiene capacidad económica para pagar precios altos por un alimento básico, en razón a la incapacidad productiva de nuestros agricultores.
Este año, 2008, será el año que el gobierno federal aportará la participación más importante de recursos económicos que se haya hecho, esperamos que ahora si sea bien aplicada.
Tal situación le tocará administrar, al Ing. Alberto Cárdenas Jiménez como titular de la SAGARPA pero algunos políticos y líderes segundones buscan en principio, correrlo de su puesto y con mayor énfasis, minimizar tal esfuerzo nacional.
Hoy más que nunca, necesitaremos suerte y talento para mejorar las condiciones del agro.
Agronegocios: Proyectos y Financiación
TEL: (667) 712-37-27; CEL: (6672) 15-45-45
EMAIL: meraz@cln.megared.net.mx