Junio 03 de 2007
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
Esta fue la expresión de Don Refugio Cota Rodríguez, Presidente del Consejo de Vigilancia, del ejido Las Vacas. -comunidad agraria con la mayor extensión territorial en los sistemas de riego en el noroeste del país- ubicado en Juan José Ríos, en el norte del Estado de Sinaloa.
La falta de apoyos hunden al sector ejidal según el dirigente agrario, dado que: el alto costo de los insumos agrícolas, los problemas en la comercialización de cosechas, la falta de crédito suficiente y de estímulos gubernamentales, agravan la crisis en el campo y colocan al sector ejidal al borde de la desaparición.
El Estado de Sinaloa, cuenta con una superficie en la zona de riego del orden de las 840 mil hectáreas y cerca de 700 mil hectáreas en el temporal. La superficie de riego corresponde en un 70% al sector ejidal y el resto a la propiedad privada.
El sector ejidal, hoy por hoy está en condiciones – gran parte de ellos así lo hacen – de comercializar el uso de la tierra y ofertar una superficie mayor al medio millón de hectáreas; dado que solamente participa como agricultor activo en una superficie no mayor al 15% del total, o una superficie equivalente a 85 mil hectáreas. El resto de la superficie agrícola, se renta, principalmente para sembrar maíz.
La agricultura cerealera en el mundo, se ha convertido en una actividad muy interesante, tanto por los avances tecnológicos que se están logrando –que se traducen en altos rendimientos por hectárea – como por los precios que hoy se consiguen. En México, resulta espectacular y muy particular el precio que rige en el mercado domestico de granos. Concretamente maíz, así como los “jalones” y “arrejuntes” que le están dando al sorgo, como un alimento paralelo en el sector pecuario.
Hoy día, con todo y sus diferencias, las cosechas de maíz se comercializan en condiciones normales y los apoyos institucionales nunca han sido como hoy, tan etiquetados para beneficio de los productores.
La renta de tierras agrícolas, se cotiza entre $4,000.00 y $6,000.00 la hectárea, dependiendo de la distancia a los centros urbanos y que cuenten con infraestructura -vías de comunicación y electricidad para un mejor y fácil desempeño de su actividad.
En este escenario, un productor “arrendadatario” con rendimientos en maíz de 9,3 toneladas por hectárea, alcanza una utilidad de $$7,200.00, cuando la tonelada tiene un precio de $2,350.
La agricultura en el Estado de Sinaloa refleja ahora cambios importantes; con el propósito de ir enfrentando al futuro de otra manera “los agricultores” pequeños y de otros tamaños, también deben empezar hacer bien lo que les toca hacer.
VALOR FUTURO
La agricultura en México tiene otra expectativa y la visión de futuro presenta otra dimensión.
Los dirigentes de organismos existentes, relacionados con la producción agropecuaria, tienen el serio compromiso de orientar a sus asociados, referente la demanda que existe de nuevos productos y la producción en otras mejores condiciones de algunos otros, ya conocidos.
Un ejemplo para avanzar -el maíz aun con el nuevo precio- es menos rentable que el sorgo de riego. Asimismo, la caña de azúcar en un periodo de cuatro años es más rentable que el maíz, sin embargo, parece que casi todos quieren que las “cosas” sigan igual, nada debe cambiar, los productores que rentan tierras que las renten, los ejidatarios que ofrecen sus tierras que lo sigan haciendo, lo más importante es sembrar maíz cada año.
Parece que los pequeños productores agrícolas prefieren rentar sus parcelas, que buscar alternativas que los lleve a otra posición económica y de riesgos diferentes.
El planteamiento es de otra manera. ¿Qué debo de hacer para ganar con mis recursos el equivalente a tres veces el valor de la renta que recibo?, dicho de otro modo, como puedo hacer para que con los recursos que tengo –una parcela, mano de obra, apoyos gubernamentales, financiamiento y otros-, pueda recibir ingresos superiores a los $15,000 anuales por hectárea.
De entrada, se requiere voluntad para aceptar cosas que no gustan del todo, pero que son elementos necesarios para combinar los recursos de una manera diferente a la forma que tradicionalmente ejecuta el productor. Si analizamos prospectivamente, se demuestra que la posibilidad de ganar se pronostica y resulta alta, por lo tanto el sentido común debe funcionar.
Los mercados cada vez requieren mayores volúmenes de producto, con excelente calidad. Utilizar el tiempo en precisa concertación y con la seriedad operativa requerida, debe ser común denominador. La producción individualizada y por consecuencia pequeña, seguirá siendo un “gran bocado” para los coyotes tradicionales de la región.
Para ganar más dinero, se requiere de sacrificios, tolerancia, asociación, trabajo duro, atención y vigilancia, dimensionar el tamaño de la empresa, administración y sobre todo, perseverancia.
Buena suerte para todos los agricultores. Pensar diferente en estos tiempos, quizás resulte en caminar mejor. Piensa adonde llegar y busca como hacerlo.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (667) 712-37-27
CEL: 044(6677) 982881
E-mail: meraz@cln.megared.net.mx
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
Esta fue la expresión de Don Refugio Cota Rodríguez, Presidente del Consejo de Vigilancia, del ejido Las Vacas. -comunidad agraria con la mayor extensión territorial en los sistemas de riego en el noroeste del país- ubicado en Juan José Ríos, en el norte del Estado de Sinaloa.
La falta de apoyos hunden al sector ejidal según el dirigente agrario, dado que: el alto costo de los insumos agrícolas, los problemas en la comercialización de cosechas, la falta de crédito suficiente y de estímulos gubernamentales, agravan la crisis en el campo y colocan al sector ejidal al borde de la desaparición.
El Estado de Sinaloa, cuenta con una superficie en la zona de riego del orden de las 840 mil hectáreas y cerca de 700 mil hectáreas en el temporal. La superficie de riego corresponde en un 70% al sector ejidal y el resto a la propiedad privada.
El sector ejidal, hoy por hoy está en condiciones – gran parte de ellos así lo hacen – de comercializar el uso de la tierra y ofertar una superficie mayor al medio millón de hectáreas; dado que solamente participa como agricultor activo en una superficie no mayor al 15% del total, o una superficie equivalente a 85 mil hectáreas. El resto de la superficie agrícola, se renta, principalmente para sembrar maíz.
La agricultura cerealera en el mundo, se ha convertido en una actividad muy interesante, tanto por los avances tecnológicos que se están logrando –que se traducen en altos rendimientos por hectárea – como por los precios que hoy se consiguen. En México, resulta espectacular y muy particular el precio que rige en el mercado domestico de granos. Concretamente maíz, así como los “jalones” y “arrejuntes” que le están dando al sorgo, como un alimento paralelo en el sector pecuario.
Hoy día, con todo y sus diferencias, las cosechas de maíz se comercializan en condiciones normales y los apoyos institucionales nunca han sido como hoy, tan etiquetados para beneficio de los productores.
La renta de tierras agrícolas, se cotiza entre $4,000.00 y $6,000.00 la hectárea, dependiendo de la distancia a los centros urbanos y que cuenten con infraestructura -vías de comunicación y electricidad para un mejor y fácil desempeño de su actividad.
En este escenario, un productor “arrendadatario” con rendimientos en maíz de 9,3 toneladas por hectárea, alcanza una utilidad de $$7,200.00, cuando la tonelada tiene un precio de $2,350.
La agricultura en el Estado de Sinaloa refleja ahora cambios importantes; con el propósito de ir enfrentando al futuro de otra manera “los agricultores” pequeños y de otros tamaños, también deben empezar hacer bien lo que les toca hacer.
VALOR FUTURO
La agricultura en México tiene otra expectativa y la visión de futuro presenta otra dimensión.
Los dirigentes de organismos existentes, relacionados con la producción agropecuaria, tienen el serio compromiso de orientar a sus asociados, referente la demanda que existe de nuevos productos y la producción en otras mejores condiciones de algunos otros, ya conocidos.
Un ejemplo para avanzar -el maíz aun con el nuevo precio- es menos rentable que el sorgo de riego. Asimismo, la caña de azúcar en un periodo de cuatro años es más rentable que el maíz, sin embargo, parece que casi todos quieren que las “cosas” sigan igual, nada debe cambiar, los productores que rentan tierras que las renten, los ejidatarios que ofrecen sus tierras que lo sigan haciendo, lo más importante es sembrar maíz cada año.
Parece que los pequeños productores agrícolas prefieren rentar sus parcelas, que buscar alternativas que los lleve a otra posición económica y de riesgos diferentes.
El planteamiento es de otra manera. ¿Qué debo de hacer para ganar con mis recursos el equivalente a tres veces el valor de la renta que recibo?, dicho de otro modo, como puedo hacer para que con los recursos que tengo –una parcela, mano de obra, apoyos gubernamentales, financiamiento y otros-, pueda recibir ingresos superiores a los $15,000 anuales por hectárea.
De entrada, se requiere voluntad para aceptar cosas que no gustan del todo, pero que son elementos necesarios para combinar los recursos de una manera diferente a la forma que tradicionalmente ejecuta el productor. Si analizamos prospectivamente, se demuestra que la posibilidad de ganar se pronostica y resulta alta, por lo tanto el sentido común debe funcionar.
Los mercados cada vez requieren mayores volúmenes de producto, con excelente calidad. Utilizar el tiempo en precisa concertación y con la seriedad operativa requerida, debe ser común denominador. La producción individualizada y por consecuencia pequeña, seguirá siendo un “gran bocado” para los coyotes tradicionales de la región.
Para ganar más dinero, se requiere de sacrificios, tolerancia, asociación, trabajo duro, atención y vigilancia, dimensionar el tamaño de la empresa, administración y sobre todo, perseverancia.
Buena suerte para todos los agricultores. Pensar diferente en estos tiempos, quizás resulte en caminar mejor. Piensa adonde llegar y busca como hacerlo.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (667) 712-37-27
CEL: 044(6677) 982881
E-mail: meraz@cln.megared.net.mx