Marzo 11 de 2007
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
Hoy día en el medio agrícola mexicano, principalmente en las zonas donde se practica una agricultura de riego, se han combinado una serie de elementos tanto del orden productivo, como de mercado y económicos; tales factores han logrado poner al agricultor en una posición que nunca habían tenido, ya que ha sido posible aprovechar dichos factores a su favor; a objeto de alcanzar una alta rentabilidad en el ciclo agrícola –2006/07– que hoy está transcurriendo.
En este panorama que se percibe, todo parece indicar que la liquidez del pequeño agricultor no será un lastre en el futuro, dado que ahora se tiene mayor, mejor y oportuna información sobre precios, mercados, tecnología y otros.
Esta situación que se avista para el futuro inmediato, resulta conveniente recomendar y de ser necesario practicar un uso racional de las utilidades. Hacer un uso inteligente de esa liquidez que se convierte en capital, requieren para ello estrategias financieras de mayor alcance e impedir perderse en el ahorro, ya que la mayoría de los productores utiliza dicho “ahorro” como escudo para enfrentar los malos tiempos que pueden llegar en el futuro; o peor aún, evitar usar el crédito para crecer en lo mismo, en sustitución del capital generado ahora.
El capital que se acumula al amparo de las actividades primarias resulta como la primer “llamada” que les indica la necesidad de cambios, por lo que para ello, se sugiere incorporar nuevas estrategias en el desarrollo y consecuentemente hacer menos volátil las expectativas económicas de una actividad que conlleva otro tipo de riesgos.
¿Cómo y qué puedo hacer para invertir en empresas relacionadas con mi actividad, que produzca mayor capital, disminuya mis riesgos y mejore mi productividad?
Los pequeños productores agrícolas carecen de capacidad para constituir una empresa en el plano individual, ya sea del orden industrial, comercial o de servicios, tampoco consideran sus condiciones financieras para invertir en la Bolsa de Valores. Sin embargo, para poder avanzar y lograr mayor participación en el proceso y además, con ello mejorar el ingreso y minimizar algunos riesgos derivados de la actividad primaria, es importante el diseño de nuevos esquemas de organización.
Resulta muy trascendental definir el objetivo. Sí los pequeños agricultores continuarán sembrando maíz y caña de azúcar, entonces resulta necesario sacar el mayor provecho posible a estos productos, dado que hoy tienen un interesante uso industrial y una demanda creciente en el ámbito mundial.
¿Por qué resulta importante intentar constituir empresas capaces de procesar la producción de una región y que en ellas se transforme la producción agrícola en productos que tienen elevada demanda y precios crecientes?
Al efectuarlo de esta manera, el pequeño agricultor estaría en condiciones de participar en una empresa como accionista; además, sería un abastecedor seguro de materia prima para dicha empresa. La factoría a su vez, estaría en condiciones de atender y proteger a sus abastecedores de materia prima. Así, ambos jugarían en el largo plazo una compaginación de beneficios compartidos.
VALOR FUTURO
La constitución de empresas mediante inversión de capital de pequeños agricultores como inversionistas a objeto de agregarle valor a su producción primaria, hoy por hoy se ve muy diferente, a la búsqueda de financiamiento para constituir una empresa.
Colocar un capital en la mesa de negociación acompañada de un proyecto de inversión en cuyo contenido se plasme el valor del proyecto, la participación económica, los apoyos gubernamentales, objetivos, aspectos legales, administrativos y de organización de la empresa, así como mercados, costos y precios será necesario; sin embargo, el financiamiento y las garantías resultan un elemento más, qué si se ocupan, tendrán su apartado en el proyecto.
La visión de negocios incorporando capital al proyecto de inversión, reviste fuerzas diferentes con los agentes económicos, propiciando una condición de negocios flexible, suavizando otra dimensión al financiamiento añadido.
Es importante recordar que el procampo continuará por seis años más; la liquidez del productor es cada vez más notable, por lo tanto el capital para la inversión se puede conformar y operar en cualquier periodo cercano.
Seguir en la actividad primaria en los distritos de riego, parece un trabajo cómodo en los tiempos que ahora se corren, sin embargo es necesario usar la inteligencia para estimular la concreción de mejores resultados que posibiliten incrementar el ingreso, combinar los riesgos con menos dificultad e invertir un capital bien orientado.
.
Que la fuerza y el razonamiento lógico acompañe a todos aquellos agricultores que participan de estas ideas, están viendo adelante y entienden que el mejor camino para mantener alto el importe de sus cosechas, es añadir valor a la producción agrícola mediante su trasformación.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (667) 712-37-27
CEL: 044(6672) 154545
E-mail: meraz@cln.megared.net.mx
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
Hoy día en el medio agrícola mexicano, principalmente en las zonas donde se practica una agricultura de riego, se han combinado una serie de elementos tanto del orden productivo, como de mercado y económicos; tales factores han logrado poner al agricultor en una posición que nunca habían tenido, ya que ha sido posible aprovechar dichos factores a su favor; a objeto de alcanzar una alta rentabilidad en el ciclo agrícola –2006/07– que hoy está transcurriendo.
En este panorama que se percibe, todo parece indicar que la liquidez del pequeño agricultor no será un lastre en el futuro, dado que ahora se tiene mayor, mejor y oportuna información sobre precios, mercados, tecnología y otros.
Esta situación que se avista para el futuro inmediato, resulta conveniente recomendar y de ser necesario practicar un uso racional de las utilidades. Hacer un uso inteligente de esa liquidez que se convierte en capital, requieren para ello estrategias financieras de mayor alcance e impedir perderse en el ahorro, ya que la mayoría de los productores utiliza dicho “ahorro” como escudo para enfrentar los malos tiempos que pueden llegar en el futuro; o peor aún, evitar usar el crédito para crecer en lo mismo, en sustitución del capital generado ahora.
El capital que se acumula al amparo de las actividades primarias resulta como la primer “llamada” que les indica la necesidad de cambios, por lo que para ello, se sugiere incorporar nuevas estrategias en el desarrollo y consecuentemente hacer menos volátil las expectativas económicas de una actividad que conlleva otro tipo de riesgos.
¿Cómo y qué puedo hacer para invertir en empresas relacionadas con mi actividad, que produzca mayor capital, disminuya mis riesgos y mejore mi productividad?
Los pequeños productores agrícolas carecen de capacidad para constituir una empresa en el plano individual, ya sea del orden industrial, comercial o de servicios, tampoco consideran sus condiciones financieras para invertir en la Bolsa de Valores. Sin embargo, para poder avanzar y lograr mayor participación en el proceso y además, con ello mejorar el ingreso y minimizar algunos riesgos derivados de la actividad primaria, es importante el diseño de nuevos esquemas de organización.
Resulta muy trascendental definir el objetivo. Sí los pequeños agricultores continuarán sembrando maíz y caña de azúcar, entonces resulta necesario sacar el mayor provecho posible a estos productos, dado que hoy tienen un interesante uso industrial y una demanda creciente en el ámbito mundial.
¿Por qué resulta importante intentar constituir empresas capaces de procesar la producción de una región y que en ellas se transforme la producción agrícola en productos que tienen elevada demanda y precios crecientes?
Al efectuarlo de esta manera, el pequeño agricultor estaría en condiciones de participar en una empresa como accionista; además, sería un abastecedor seguro de materia prima para dicha empresa. La factoría a su vez, estaría en condiciones de atender y proteger a sus abastecedores de materia prima. Así, ambos jugarían en el largo plazo una compaginación de beneficios compartidos.
VALOR FUTURO
La constitución de empresas mediante inversión de capital de pequeños agricultores como inversionistas a objeto de agregarle valor a su producción primaria, hoy por hoy se ve muy diferente, a la búsqueda de financiamiento para constituir una empresa.
Colocar un capital en la mesa de negociación acompañada de un proyecto de inversión en cuyo contenido se plasme el valor del proyecto, la participación económica, los apoyos gubernamentales, objetivos, aspectos legales, administrativos y de organización de la empresa, así como mercados, costos y precios será necesario; sin embargo, el financiamiento y las garantías resultan un elemento más, qué si se ocupan, tendrán su apartado en el proyecto.
La visión de negocios incorporando capital al proyecto de inversión, reviste fuerzas diferentes con los agentes económicos, propiciando una condición de negocios flexible, suavizando otra dimensión al financiamiento añadido.
Es importante recordar que el procampo continuará por seis años más; la liquidez del productor es cada vez más notable, por lo tanto el capital para la inversión se puede conformar y operar en cualquier periodo cercano.
Seguir en la actividad primaria en los distritos de riego, parece un trabajo cómodo en los tiempos que ahora se corren, sin embargo es necesario usar la inteligencia para estimular la concreción de mejores resultados que posibiliten incrementar el ingreso, combinar los riesgos con menos dificultad e invertir un capital bien orientado.
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Que la fuerza y el razonamiento lógico acompañe a todos aquellos agricultores que participan de estas ideas, están viendo adelante y entienden que el mejor camino para mantener alto el importe de sus cosechas, es añadir valor a la producción agrícola mediante su trasformación.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (667) 712-37-27
CEL: 044(6672) 154545
E-mail: meraz@cln.megared.net.mx