Marzo 15 de 2009
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa
Prácticamente a partir de este año, un grupo de empresarios tanto locales como de otros países relacionados con el bambú han presentando en diversas ocasiones y distintos foros información -ampliamente documentada- sobres esta gramínea y su impacto económico en el mundo moderno; ya que la utilización cada vez mayor de esta gramínea, principalmente en los países asiáticos, presenta una gran demanda por su uso múltiple, que va desde el consumo humano, hasta la obtención de celulosa para la producción de papel y biocombustibles.
El bambú como cultivo, es prácticamente desconocido en el Estado de Sinaloa, sin embargo, resulta importante analizar este producto por la gran demanda mundial que hoy existe en sus diversas presentaciones. Hoy día la demanda del bambú tierno (shoot) en USA es de gran alcance, dado que los inmigrantes asiáticos tienen marcada predilección por este producto y por ende su consumo presenta un fuerte crecimiento con tendencias de largo plazo.
Por otra parte, es factible establecer plantaciones bajo esquemas de producción tecnificados, con superficies definidas que pueden llagar hasta diez mil hectáreas, capaces de producir enormes cantidades de biomasa y mediante el procesamiento adecuado, se trasforma en celulosa y otros productos para uso industrial.
El bambú, es una gramínea que se viene usando desde tiempos inmemoriales y su desarrollo -como cultivo- se establece con eficiencia en los trópicos. Es importante observar que, para convertirse en un cultivo competitivo, requiere de 1,300 mm de lluvias anualmente o su equivalente en otras formas de riego. Además, necesita tres años para iniciar la producción comercial
Ante este panorama, intentar establecer este cultivo en los valles agrícolas de Sinaloa, así como competir con cultivos establecidos y conocidos por los agricultores, cuyas respuestas productivas con algunos de ellos, se obtienen a los 60 días de plantado; Visto así, el bambú, realmente nada tiene que hacer en los valles agrícolas de Sinaloa.
Sin embargo, lo anterior no lo descalifica irrestrictamente, considero que puede resultar interesante intentar llevar esta posibilidad de desarrollo al sur del Estado, principalmente a los municipios de: San Ignacio, Rosario y concordia, ya que en esas regiones las precipitaciones son superiores a los 800 mm anuales. La idea –concretamente- contempla establecer negociaciones con ejidos que posean tierras en las vegas de los ríos, -cuya utilización actualmente es prácticamente de cero- a objeto de complementar los requerimientos de agua, mediante la aplicación de tecnologías hidráulicas a fin de disponer con seguridad del abastecimiento en los meses críticos y con ello cubrir los requerimientos del cultivo.
Algunos dirán, hacer todo esto para producir un cultivo desconocido como el bambú, mejor analizamos otras posibilidades agrícolas conocidas, de rápida producción y con menor demanda hidráulica. Tiene sentido este razonamiento… pero, ¿Tienen otro producto para analizar? Claro que no, no hay nada y mucho menos con posibilidades en aguas arriba en los pequeños valles del las vegas de los ríos en los ejidos de esos rumbos. Entonces, cobra importancia desarrollar la posibilidad del bambú
VALOR FUTURO
Es muy importante reconocer que están llegando empresarios de otras regiones dispuestos a establecer negociaciones relacionadas con la siembra de esta gramínea; principalmente, para la producción de bambú tierno para exportación.
México, importa anualmente tres mil millones de dólares de celulosa para producir papel; sin embargo, una parte importante de las factorías para la elaboración de papel han dejado de trabajar por carecer de un abasto de materia prima rentable y operativa.
Estoy convencido que si en los ejidos de aquel rumbo la gente quiere “trabajar” y se define un plan, a objeto de constituir empresas con diseños distintos y apropiados de organización, cuidando la seriedad operativa y los compromisos que se deriven de estos esfuerzos asociativos, si existen posibilidades de que participen empresarios del ramo en nuevos planes a fin de negociar el establecimiento de fábricas y participen en el riesgo de la producción primaria, bajo la primicia de utilizar la materia prima que se obtenga en las tierras tradicionalmente improductivas.
Hoy día es urgente, realizar proyectos de tal magnitud a objeto de activar las regiones que se mantiene perdidas en el abandono pese a los grandes recursos naturales que poseen.
El gobierno -en sus tres niveles- necesita ahondar con mayor seriedad conjuntamente con despachos externos, en el análisis de proyectos; ello le permitirá apreciar la factibilidad de realizar inversiones de tal naturaleza a partir de la aplicación de recursos públicos y privados, a objeto de compartir los riesgos en la constitución de las nuevas empresas.
En mi entender, existe la posibilidad de que se constituyan empresas con mercado definido, con participación en el riesgo y proporcionen ayuda tecnológica a los productores. Ello beneficiaria un mayor número de pequeños productores y es más factible de inicio, que buscar productores “calificados” que acepten sembrar bambú de variedades especificas, para producir bambú de consumo humano que se destine a la exportación.
Buena suerte para aquellos Gobiernos Municipales Sinaloenses, cuyas expectativas de crecimiento y desarrollo se observan un tanto lejanas y por tanto un futuro poco alentador. Es necesario se realicen nuevos esfuerzos a fin de romper los paradigmas que les impiden ver el futuro de una manera más agradable y de mejor expectativa.
Agronegocios: Proyectos y Financiación
TEL: (667) 712-37-27; CEL: (6672) 15-45-45
EMAIL: meraz@cln.megared.net.mx
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/