domingo, 2 de agosto de 2009

PLANIFICACION AGRICOLA

Agosto 02 de 2009
VALOR PRESENTE

Rubén Meraz Figueroa *

Hoy día, en los valles agrícolas en el Estado de Sinaloa, cada vez con más insistencia se escuchan voces relacionadas con la necesidad planear la agricultura de la región. Se trata, de orientar la producción agrícola en función a escenarios a futuro, buscando la manera de alcanzarlos exitosamente y con ello obtener el mayor provecho. Se trata por tanto, de planear “el futuro exitoso” en vez de padecer el fracaso.
El sector agrícola se encuentra preocupado por el escenario actual y futuro que presenta la producción de maíz en el Estado; principalmente por las siguientes condiciones: precios bajos en los mercados, incremento de los costos de producción, problemas de acopio de cosechas, monocultivo, financiamientos costosos, problemas por tardanza en los pagos de cosechas entregadas, escasa industrialización del grano, temores crecientes por la posibilidad de que se eliminen subsidios federales, entre otros.
Ante este panorama, planear para enfrentar el futuro en un marco mas o menos conocido, tendrán que hacerlo los propios interesados. La planeación es una actividad que no debe realizarse solo con sentido común; el planificar las acciones permite entender y abordar los aspectos más importantes de la realidad presente, para luego proyectarla, diseñando escenarios mediante los cuales se busca obtener el mayor beneficio.
Lo importante de esto no se trata de encontrar solo un camino por el que hay que transitar; lo que se busca es visualizar su rumbo y si es posible cambiar su objetivo.
La planeación es un ejercicio de previsión y toma de decisiones que examina sistemáticamente propuestas de acción y alternativas para alcanzar determinadas metas u objetivos y comprende la descripción de la futura situación deseada y las acciones necesarias para materializar esa situación (FAO).
Lamentablemente la mayoría de los agricultores utilizan el “sentido común” para “planificar” su actividad cuando toman decisiones. ¡Corregir tal error es imperativo¡ Ahora, se trata de sistematizar las acciones para construir esquemas que sean ventanas para asomarse al futuro y con ello enfrentarse a él, con mayores elementos de combate.
“Un plan cuyos objetivos no se traducen en una estrategia especifica y consistente, representada por acciones concretas, no es un plan verdaderamente sino un catalogo de buenos deseos” (Alfredo Acle Tomasini).
VALOR FUTURO
Hoy día se cuenta con extensa información de una cantidad importante de productos alimenticios o no, que se requieren en diversas partes del mundo y presentan una demanda creciente. Esta situación permite desarrollar planes regionales aprovechando las ventajas comparativas con las que cuenta las diferentes regiones del país. Así como facilidades para llegar a mercados definidos, por ejemplo, Sinaloa con el mercado de los Estados de: California, Arizona y Washington en EU; Canadá en América del Norte y China, Corea y Japón en el oriente.
Diseñar empresas asociativas de un tamaño mínimo adecuado, para administrar costos, precios, mercados y servicios en economías de escala con respuestas financieras rentables y suficiente capacidad negociadora para atender mercados ubicados en cualquier parte del mundo; son presuntamente los modelos de organización que actualmente se requieren.
Este esquema, se puede entender es aplicable en empresas de alrededor de mil hectáreas, donde cada uno de los asociados es responsable de su predio; con servicios técnicos disponibles para todos, asociados en: el flujo financiero y riesgos, con reuniones permanentes, comunicación continua, decisiones expeditas, mandos congruentes, reglamentación interna precisa y efectiva, y… fundamentalmente ¡Muchas ganas de encontrar caminos con retornos financieros de mayor valor¡
El mercado interno, con todo y sus limitaciones económicas, presenta una creciente demanda de una gran parte de productos de consumo cotidiano que hoy día, escasamente se satisface. Participar con mayor fuerza en este mercado y tratar de acercarse un poco más al último consumidor, se mejoran las condiciones de oferta – demanda y con ello el precio puede tener otra dimensión, con la ayuda de la calidad del producto.
Los organismos agrícolas pueden iniciar este proceso, principalmente no solo para saber, sino ubicar donde están parados y como deben caminar rumbo al futuro; precisar donde están los principales escollos y como superar esas dificultades, saber con claridad que quiere el mercado, donde está y que se requiere hacer para estar en condiciones de atenderlo.
A fin de acudir a los mercados en cualquier parte del mundo, resulta conveniente participar en muchos de los casos con productos procesados y presentaciones de lujo empacados de origen y evitar seguir llegando hasta donde se pueda, con productos a granel o en etapas primarias.
Los nuevos proyectos asociativos elaborados para constituir empresas con objetivos y metas definidas, incorporan además de la producción de campo, la instalación de factorías para procesar una parte importante de la producción obtenida. Bajo este marco, se debe de planear la producción agrícola. El propósito consiste en integrar el proceso a objeto de que se llegue al consumidor con el producto terminado en cualquier parte del mundo.
Resulta urgente empezar a pensar y actuar con mayor interés en proyectos con características más integrales e incursionar en otros productos que registren mercados atractivos, dado que se requiere eficientar y construir la infraestructura necesaria para comercializar los 5 millones de toneladas de maíz que se obtienen en Sinaloa.
Buena suerte para los productores agrícolas que animan a sus dirigentes a pensar y que empiecen a actuar realmente y en serio en la planeación agrícola regional.

Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (CEL: 044(6672) 154545
E-mail: rmf1208@hotmail.com
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/




PLANIFICACION AGRICOLA.

Agosto 02 de 2009
VALOR PRESENTE

Rubén Meraz Figueroa *

Hoy día, en los valles agrícolas en el Estado de Sinaloa, cada vez con más insistencia se escuchan voces relacionadas con la necesidad planear la agricultura de la región. Se trata, de orientar la producción agrícola en función a escenarios a futuro, buscando la manera de alcanzarlos exitosamente y con ello obtener el mayor provecho. Se trata por tanto, de planear “el futuro exitoso” en vez de padecer el fracaso.
El sector agrícola se encuentra preocupado por el escenario actual y futuro que presenta la producción de maíz en el Estado; principalmente por las siguientes condiciones: precios bajos en los mercados, incremento de los costos de producción, problemas de acopio de cosechas, monocultivo, financiamientos costosos, problemas por tardanza en los pagos de cosechas entregadas, escasa industrialización del grano, temores crecientes por la posibilidad de que se eliminen subsidios federales, entre otros.
Ante este panorama, planear para enfrentar el futuro en un marco mas o menos conocido, tendrán que hacerlo los propios interesados. La planeación es una actividad que no debe realizarse solo con sentido común; el planificar las acciones permite entender y abordar los aspectos más importantes de la realidad presente, para luego proyectarla, diseñando escenarios mediante los cuales se busca obtener el mayor beneficio.
Lo importante de esto no se trata de encontrar solo un camino por el que hay que transitar; lo que se busca es visualizar su rumbo y si es posible cambiar su objetivo.
La planeación es un ejercicio de previsión y toma de decisiones que examina sistemáticamente propuestas de acción y alternativas para alcanzar determinadas metas u objetivos y comprende la descripción de la futura situación deseada y las acciones necesarias para materializar esa situación (FAO).
Lamentablemente la mayoría de los agricultores utilizan el “sentido común” para “planificar” su actividad cuando toman decisiones. ¡Corregir tal error es imperativo¡ Ahora, se trata de sistematizar las acciones para construir esquemas que sean ventanas para asomarse al futuro y con ello enfrentarse a él, con mayores elementos de combate.
“Un plan cuyos objetivos no se traducen en una estrategia especifica y consistente, representada por acciones concretas, no es un plan verdaderamente sino un catalogo de buenos deseos” (Alfredo Acle Tomasini).
VALOR FUTURO
Hoy día se cuenta con extensa información de una cantidad importante de productos alimenticios o no, que se requieren en diversas partes del mundo y presentan una demanda creciente. Esta situación permite desarrollar planes regionales aprovechando las ventajas comparativas con las que cuenta las diferentes regiones del país. Así como facilidades para llegar a mercados definidos, por ejemplo, Sinaloa con el mercado de los Estados de: California, Arizona y Washington en EU; Canadá en América del Norte y China, Corea y Japón en el oriente.
Diseñar empresas asociativas de un tamaño mínimo adecuado, para administrar costos, precios, mercados y servicios en economías de escala con respuestas financieras rentables y suficiente capacidad negociadora para atender mercados ubicados en cualquier parte del mundo; son presuntamente los modelos de organización que actualmente se requieren.
Este esquema, se puede entender es aplicable en empresas de alrededor de mil hectáreas, donde cada uno de los asociados es responsable de su predio; con servicios técnicos disponibles para todos, asociados en: el flujo financiero y riesgos, con reuniones permanentes, comunicación continua, decisiones expeditas, mandos congruentes, reglamentación interna precisa y efectiva, y… fundamentalmente ¡Muchas ganas de encontrar caminos con retornos financieros de mayor valor¡
El mercado interno, con todo y sus limitaciones económicas, presenta una creciente demanda de una gran parte de productos de consumo cotidiano que hoy día, escasamente se satisface. Participar con mayor fuerza en este mercado y tratar de acercarse un poco más al último consumidor, se mejoran las condiciones de oferta – demanda y con ello el precio puede tener otra dimensión, con la ayuda de la calidad del producto.
Los organismos agrícolas pueden iniciar este proceso, principalmente no solo para saber, sino ubicar donde están parados y como deben caminar rumbo al futuro; precisar donde están los principales escollos y como superar esas dificultades, saber con claridad que quiere el mercado, donde está y que se requiere hacer para estar en condiciones de atenderlo.
A fin de acudir a los mercados en cualquier parte del mundo, resulta conveniente participar en muchos de los casos con productos procesados y presentaciones de lujo empacados de origen y evitar seguir llegando hasta donde se pueda, con productos a granel o en etapas primarias.
Los nuevos proyectos asociativos elaborados para constituir empresas con objetivos y metas definidas, incorporan además de la producción de campo, la instalación de factorías para procesar una parte importante de la producción obtenida. Bajo este marco, se debe de planear la producción agrícola. El propósito consiste en integrar el proceso a objeto de que se llegue al consumidor con el producto terminado en cualquier parte del mundo.
Resulta urgente empezar a pensar y actuar con mayor interés en proyectos con características más integrales e incursionar en otros productos que registren mercados atractivos, dado que se requiere eficientar y construir la infraestructura necesaria para comercializar los 5 millones de toneladas de maíz que se obtienen en Sinaloa.
Buena suerte para los productores agrícolas que animan a sus dirigentes a pensar y que empiecen a actuar realmente y en serio en la planeación agrícola regional.

Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (CEL: 044(6672) 154545
E-mail: rmf1208@hotmail.com
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/




jueves, 30 de julio de 2009

COMERCIALIZACION DEL MAIZ: CERTIDUMBRE O DESALIENTO.

Julio 26 de 2009
VALOR PRESENTE

Rubén Meraz Figueroa *

Nuevamente los productores de maíz bloquean la carretera 15 en varios puntos estratégicos en el Estado de Sinaloa, a objeto de exigir soluciones a los problemas que envuelve la comercialización de la cosecha 2008/2009.
El problema que implica comercializar rápidamente una cosecha de cerca de cinco millones de toneladas; parece que cada vez se torna con mayores complicaciones en los valles agrícolas de Sinaloa.
En el proceso de comercialización del maíz, se distinguen varios problemas, presentando mayor importancia el precio de una parte importante de la cosecha y el pago atrasado, de otra parte significativa de la cosecha entregada. Existen además, problemas tales como: múltiples abusos de comercializadores para recibir el producto en sus bodegas y exigencias no negociadas (secado, impurezas, grano quebrado, etc.); sin embargo, estos problemas aunque importantes, no son en este momento tan graves como el pago y el precio del maíz, de la cosecha actual.
La producción de maíz en el Estado de Sinaloa, al paso del tiempo ha evolucionado significativamente; el rendimiento por hectárea se ha incrementado notablemente y los riesgos productivos los han llevado a su mínima expresión. Esta condición se aprecia en las estadísticas de este cultivo observadas en los últimos diez años.
Sin embargo, el talón de Aquiles en los últimos tiempos ha sido la comercialización, cuando la cosecha empezó a cobrar importancia por el volumen producido y se estancaron las acciones de corrección. Hoy día, el horizonte se observa oscuro en el futuro de este apartado del proceso.
Actualmente, se dispone de la tecnología en comunicaciones que permite observar lo que sucede en todo el mundo, al instante; es factible comprar o vender muchas cosas en cualquier parte del mundo en minutos. Lo mismo sucede con los granos. Por ejemplo: los ganaderos del Estado de Sinaloa u otra Entidad, requieren maíz para elaborar las raciones que dan a su ganado; lo buscan y encuentran que en Sinaloa se lo ofrecen a precios más elevados que los que rigen en el mercado internacional. Consecuentemente, los ganaderos tendrán que comprarlo en donde lo puedan obtener más barato.
¿Por qué los Estados Unidos de Norte América, impone el precio del maíz que comercializa a través de la Bolsa de Chicago? Principalmente por una razón muy simple, produce 320 millones de toneladas al año y México solo produce 22 millones de toneladas al año. En el mundo se producen 780 millones de toneladas. Nuestros vecinos del norte generan el 41% de la producción mundial.
La ley universal de la oferta y demanda es implacable para la fijación de precios en los productos. En algunas partes del mundo, intentan y a veces logran forzar su función, pero al tiempo estas distorsiones finalmente se derrumban ante la realidad de los mercados.

VALOR FUTURO
El problema de precio y de pagos oportunos para este producto, tenderá ha agudizarse en el futuro, en tanto los organismos no se pongan las pilas y eviten que comercializadores independientes sean los que tengan los centros de acopio (cada vez hacen más bodegas) y se continúe comercializando el maíz mediante esquemas que a todas luces afecta los intereses de los agricultores. Evidentemente, los problemas en este apartado crecerán.
Resulta increíble observar que la mayoría de los organismos agrícolas carezcan de una infraestructura apropiada para administrar (en un periodo relativamente breve) cosechas de cinco millones de toneladas o más; sobre todo, en el entendido que el maíz, -por su condición en el consumo- se comercializa con “estratégica lentitud” y su desplazamiento se efectúa con un “rezago dirigido” mientras que las exigencias de los agricultores, son de pronto pago.
Ante este panorama tan evidente, es urgente que los organismos de agricultores incrementen sus capacidades de acopio, en los niveles que exige una comercialización ordenada y eficiente. Además, deben establecer negociaciones con anticipación programada, concertar créditos prendarios con tasas preferentes, a objeto de evitar estos desaciertos que confunden a todos, mayormente cuando se politizan los procesos.
Si nuestro país importa seis millones de toneladas de maíz cada año, es claro que con la producción interna no satisface la demanda nacional; entonces, porque tanto “ruido” con los precios y con los pagos. Pareciera que más de alguno no quiere que las cosas cambien, dado que los beneficios deben ser importantes.
Los tiempos actuales son momentos de cambios; actuar ahora es importante y diría que de urgente necesidad. Hay que complementar y con ello evitar deficiencias en los procesos, se requiere establecer nuevas estructuras financieras capaces de apoyar a grupos de agricultores no tan “privilegiados”, pero capaces y responsables de enfrentar juntos el futuro. Resulta necesario que acciones de esta naturaleza funcionen, para ello es menester realizar acercamientos más estrecho y precisos, incorporando programas definidos, a objeto de abordar el cambio. Estas estrategias, son nuevos esquemas que fortalecen a las organizaciones establecidas y le dan rumbo para alcanzar un futuro de mayor certidumbre.
Hoy día, la economía de México atraviesa por dificultades complicadas y probablemente se tarde algunos años en encausar nuevamente un mejor desarrollo, por tanto es importante pensar y actuar para que cada quien haga lo que tiene que hacer, de la mejor manera.
Es importante tener siempre presente que los organismos se perfeccionan, actualizan y con ello sus objetivos tienen otra dimensión con riesgos distintos y pueden establecerse condiciones negociadoras diferentes a las que individualmente puede hacer un agricultor en lo particular.
Buena suerte para los organismos y productores asociados que observan realmente el futuro con escepticismos y están haciendo lo conducente para enfrentar con valor y calidad los desafíos que el tiempo está acercando y que vienen directos sin ningún obstáculo.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (CEL: 044(6672) 154545
E-mail: rmf1208@hotmail.com
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/