Julio 01 de 2007
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa*
En México, en la medida que el tiempo trascurre, el interés por producir etanol es más notable. En algunas regiones del país el interés y las ideas en relación con la producción de etanol ya se trasformo en hechos. Hoy día, se está trabajando simultáneamente en cinco factorías, tres en Sinaloa y dos en Tamaulipas; en la primera se utilizará el maíz y en el Estado fronterizo se utilizarán sorgo y caña se azúcar.
Otras localidades, tales como Monterrey N.L. y Ciudad Obregón en el Estado de Sonora, presentan condiciones muy propicias para iniciar las inversiones correspondientes en factorías.
Los biocarburantes, es un nuevo negocio que está provocando cambios importantes en la agricultura en el mundo.
En México se discute hoy día, que producir etanol utilizando cereales para ello, es un abuso -dicen algunos funcionarios del gobierno Federal- dado que, para sostener hoy día la industria alimentaría mexicana, se requieren adicionalmente a la producción, otros 20 millones de toneladas de cereales (14 millones de maíz y seis millones de sorgo).
Nuestro país, en los años recientes ha registrado un incremento en la superficie de siembra y en el rendimiento, tanto de maíz como de sorgo; sin embargo, estos incrementos son muy inferiores a la demanda que se tiene, además, las necesidades por el consumo interno, crecen año con año.
En México, no obstante las grandes discusiones que se tienen, respecto al cultivo más conveniente para producir etanol, las tendencias señalan que la caña de azúcar es la mejor opción.
Hoy día la visión de negocios para producir etanol en México presenta otra dimensión y con ello, la ejecución y administración de esta nueva expectativa productiva tiene que iniciarse con “mayor soltura y libertad empresarial”,
¿Cómo se podría producir etanol con caña, sin incorporar el peso que lleva el azúcar mexicana?
El etanol, es un producto que representa seguridad en el futuro, dado la demanda que hoy se tiene en el mundo de este biocarburante; tal situación ha permitido que agricultores de muchas latitudes analicen con mayor profundidad, distintos escenarios que permitan observar la rentabilidad que genera la caña de azúcar frente al maíz y sorgo. En la mayoría de los casos, las tendencias favorecen a la caña de azúcar.
En México, producir etanol utilizando caña de azúcar, resulta incosteable, siguiendo el sistema tradicional de producción, mismo que a través del tiempo ha mostrado su obsolescencia, su incapacidad para dar respuesta rentable a los sembradores de caña y lo remata la aplicación de condiciones de asesoría técnica y administrativa abusivas..
A lo largo del tiempo, algunos políticos y la mayoría de los industriales de la caña de azúcar, han logrado acomodarse tan bien como para vivir como reyes, mientras que los pequeños productores cañeros viven, si, pero en la miseria.
En unos cuantos meses, estaremos en enero de 2008, fecha en que el Tratado de libre Comercio con Estados Unidos de Norte América y Canadá (TLCAN) se abrirá plenamente; las entradas de alta fructosa a nuestro país, provocarán graves dificultades en el mercado domestico del azúcar.
El modelo hasta hoy utilizado para la producción de caña de azúcar y consecuentemente con ella elaborar el azúcar y sus derivados, evidentemente dejó de funcionar hace mucho tiempo; pero algunos políticos relacionados con la caña y algunos industriales del ramo, ejercen presiones de todo tipo, con el propósito de mantener esta manera de producir, poco competitiva y de escasa rentabilidad.
VALOR FUTURO
En México, también se esta viviendo la modernidad que en el mundo se genera, ello gracias a los avances tecnológicos que posibilitan el disponer de información y comunicación. Por ello, la velocidad en la constitución de negocios y las innovaciones para aplicar tecnología y administración, están ampliando el horizonte para el agro mexicano, para enfrentar nuevos e interesantes desafíos.
¿Qué pasaría si, un grupo de agricultores –por ejemplo- de la región de la Cruz, Elota, Sinaloa presentara un plan de negocios que contemple en el proyecto, una superficie de 5 mil hectáreas en zona de riego para establecer caña de azúcar, cuyo destino sea la producción de etanol. Además, desean formar parte -como accionistas- en la constitución de la empresa que daría vida a una factoría para procesar su gramínea?
En la constitución de esta empresa, participarían, Agricultores –productores hasta ahora de maíz- Industriales interesados en el proyecto, Agentes Financieros Gubernamentales, Fondos de Fomento, e Instituciones de Crédito.
Este enfoque de negocios, evitaría la participación de entidades gubernamentales que tienen que ver con la producción y comercialización del azúcar, los recursos financieros que se destinen para la producción de caña de azúcar –avíos- no deberán ser administrados por los ingenios azucareros y la asesoría y asistencia técnica, debiera ser seleccionada y pagada por los propios agricultores.
Los agricultores a su vez se integrarían en cinco grupos económico–productivos, aportando una superficie de alrededor de mil hectáreas cada uno, buscando para ello economías de escala, mandos cortos y decisiones rápidas. La “asociación” solo será en tres conceptos básicos: tecnología, financiamiento y comercialización de insumos, servicios y productos.
La caña de azúcar no es un cultivo como cualquier otro, si bien no requiere tratamientos especiales, necesita irrestrictamente el interés del productor por el cultivo y percatarse del valor no solo intrínsico que posee, sino de todo lo que se puede obtener a partir de el.. Por lo tanto, es necesario empezar a producir de una manera distinta a la experiencia que se tiene.
Buena suerte para los agricultores innovadores, el futuro de ellos es promisorio: ¡Hagan las cosas bien, cuidando las circunstancias¡.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (667) 712-37-27
CEL: 044(6672) 154545
E-mail: meraz@cln.megared.net.mx
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa*
En México, en la medida que el tiempo trascurre, el interés por producir etanol es más notable. En algunas regiones del país el interés y las ideas en relación con la producción de etanol ya se trasformo en hechos. Hoy día, se está trabajando simultáneamente en cinco factorías, tres en Sinaloa y dos en Tamaulipas; en la primera se utilizará el maíz y en el Estado fronterizo se utilizarán sorgo y caña se azúcar.
Otras localidades, tales como Monterrey N.L. y Ciudad Obregón en el Estado de Sonora, presentan condiciones muy propicias para iniciar las inversiones correspondientes en factorías.
Los biocarburantes, es un nuevo negocio que está provocando cambios importantes en la agricultura en el mundo.
En México se discute hoy día, que producir etanol utilizando cereales para ello, es un abuso -dicen algunos funcionarios del gobierno Federal- dado que, para sostener hoy día la industria alimentaría mexicana, se requieren adicionalmente a la producción, otros 20 millones de toneladas de cereales (14 millones de maíz y seis millones de sorgo).
Nuestro país, en los años recientes ha registrado un incremento en la superficie de siembra y en el rendimiento, tanto de maíz como de sorgo; sin embargo, estos incrementos son muy inferiores a la demanda que se tiene, además, las necesidades por el consumo interno, crecen año con año.
En México, no obstante las grandes discusiones que se tienen, respecto al cultivo más conveniente para producir etanol, las tendencias señalan que la caña de azúcar es la mejor opción.
Hoy día la visión de negocios para producir etanol en México presenta otra dimensión y con ello, la ejecución y administración de esta nueva expectativa productiva tiene que iniciarse con “mayor soltura y libertad empresarial”,
¿Cómo se podría producir etanol con caña, sin incorporar el peso que lleva el azúcar mexicana?
El etanol, es un producto que representa seguridad en el futuro, dado la demanda que hoy se tiene en el mundo de este biocarburante; tal situación ha permitido que agricultores de muchas latitudes analicen con mayor profundidad, distintos escenarios que permitan observar la rentabilidad que genera la caña de azúcar frente al maíz y sorgo. En la mayoría de los casos, las tendencias favorecen a la caña de azúcar.
En México, producir etanol utilizando caña de azúcar, resulta incosteable, siguiendo el sistema tradicional de producción, mismo que a través del tiempo ha mostrado su obsolescencia, su incapacidad para dar respuesta rentable a los sembradores de caña y lo remata la aplicación de condiciones de asesoría técnica y administrativa abusivas..
A lo largo del tiempo, algunos políticos y la mayoría de los industriales de la caña de azúcar, han logrado acomodarse tan bien como para vivir como reyes, mientras que los pequeños productores cañeros viven, si, pero en la miseria.
En unos cuantos meses, estaremos en enero de 2008, fecha en que el Tratado de libre Comercio con Estados Unidos de Norte América y Canadá (TLCAN) se abrirá plenamente; las entradas de alta fructosa a nuestro país, provocarán graves dificultades en el mercado domestico del azúcar.
El modelo hasta hoy utilizado para la producción de caña de azúcar y consecuentemente con ella elaborar el azúcar y sus derivados, evidentemente dejó de funcionar hace mucho tiempo; pero algunos políticos relacionados con la caña y algunos industriales del ramo, ejercen presiones de todo tipo, con el propósito de mantener esta manera de producir, poco competitiva y de escasa rentabilidad.
VALOR FUTURO
En México, también se esta viviendo la modernidad que en el mundo se genera, ello gracias a los avances tecnológicos que posibilitan el disponer de información y comunicación. Por ello, la velocidad en la constitución de negocios y las innovaciones para aplicar tecnología y administración, están ampliando el horizonte para el agro mexicano, para enfrentar nuevos e interesantes desafíos.
¿Qué pasaría si, un grupo de agricultores –por ejemplo- de la región de la Cruz, Elota, Sinaloa presentara un plan de negocios que contemple en el proyecto, una superficie de 5 mil hectáreas en zona de riego para establecer caña de azúcar, cuyo destino sea la producción de etanol. Además, desean formar parte -como accionistas- en la constitución de la empresa que daría vida a una factoría para procesar su gramínea?
En la constitución de esta empresa, participarían, Agricultores –productores hasta ahora de maíz- Industriales interesados en el proyecto, Agentes Financieros Gubernamentales, Fondos de Fomento, e Instituciones de Crédito.
Este enfoque de negocios, evitaría la participación de entidades gubernamentales que tienen que ver con la producción y comercialización del azúcar, los recursos financieros que se destinen para la producción de caña de azúcar –avíos- no deberán ser administrados por los ingenios azucareros y la asesoría y asistencia técnica, debiera ser seleccionada y pagada por los propios agricultores.
Los agricultores a su vez se integrarían en cinco grupos económico–productivos, aportando una superficie de alrededor de mil hectáreas cada uno, buscando para ello economías de escala, mandos cortos y decisiones rápidas. La “asociación” solo será en tres conceptos básicos: tecnología, financiamiento y comercialización de insumos, servicios y productos.
La caña de azúcar no es un cultivo como cualquier otro, si bien no requiere tratamientos especiales, necesita irrestrictamente el interés del productor por el cultivo y percatarse del valor no solo intrínsico que posee, sino de todo lo que se puede obtener a partir de el.. Por lo tanto, es necesario empezar a producir de una manera distinta a la experiencia que se tiene.
Buena suerte para los agricultores innovadores, el futuro de ellos es promisorio: ¡Hagan las cosas bien, cuidando las circunstancias¡.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (667) 712-37-27
CEL: 044(6672) 154545
E-mail: meraz@cln.megared.net.mx
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/