Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/
Agosto 05 de 2007
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
El Sr. Gobernador, Lic. Jesús Aguilar Padilla, expresó recientemente: El Estado no puede quedar al margen en la comercialización de las cosechas; los pequeños productores y campesinos del sector social, siempre enfrentarán desventajas en un mercado libre.
Esto lo expresó en una reunión efectuada el pasado dos de agosto, a objeto de analizar los resultados del esquema utilizado de compras anticipadas de maíz, que se aplicó para la comercialización en la temporada que prácticamente acaba de terminar.
El Sr. Gobernador, también dijo con firmeza, el Estado está obligado en los mejores términos a nunca dejar solos a los productores y comento: si se dejara funcionar al libre mercado, el maíz blanco alcanzaría un valor de tres mil pesos la tonelada, en los meses de mayo, junio y julio, -fechas correspondientes a las cosechas-; pero al mismo tiempo el precio de la tortilla se elevaría a más de quince pesos el kilogramo.
Resulta plausible el interés y la preocupación del Sr. Gobernador y su equipo de trabajo, al estar pendiente y participar en la comercialización de los cultivos, mismos que ocupan mayor superficie de siembra en el Estado y también son generadores de respuestas económicas importantes, principalmente el cultivo de maíz, cuya cosecha fue cercana a las cinco millones de toneladas.
Ante lo expresado por el Sr. Gobernador, me pregunto: ¿Los organismos agrícolas son capaces de comercializar directamente la producción de sus asociados con éxito y evitar con ello distraer al Gobernador de otras actividades importantes?
Los organismos y las asociaciones agropecuarias son agrupaciones de productores cuya actividad gremial supera los 50 años de cotidiano servicio, y por lo expresado por el Sr. Gobernador podemos entender que la confianza para un desempeño integral de esos organismos está lejos de ser ideal. En mi entender, no están listos todavía.
Es evidente que algunos organismos de productores no han podido integrar los servicios fundamentales con eficiencia y oportunidad, es decir, ligarlos con inteligencia a fin de que el pequeño agricultor participe con mayor interés y eficacia en todo el proceso de sus cultivos.
Otros organismos, solo son escaparate para mostrar buenas intenciones, pero permanecen vacíos y solitarios, consiguiendo con ello muchos años de indiferencia por la mayoría de sus afiliados.
Por el lado del sector pecuario, se ven escenarios muy parecidos a los que presentan el sector agrícola. La esperanza del pequeño ganadero se pierde ante la presentación de un horizonte donde la oferta son proyectos equivocados.
Tal situación se aprecia en la ganadería de cría en Sinaloa; dado que se están haciendo esfuerzos importante por parte de los dirigentes en proporcionar ganado de mejor calidad; por supuesto que se requiere una mejora continua en genética y otros elementos que pueden favorecer una mayor productividad en los pequeños hatos ganaderos, sin embargo, lo que primordialmente requiere el pequeño ganadero es que su ganado no se muera de hambre y sed, en los meses de abril a julio de cada año.
VALOR FUTURO
Faltan 150 días, para que el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), se aplique en toda su extensión y se acomode con los productos que faltan de desgravar, tales como la leche, frijol y maíz.
Resulta interesante observar que el sector más maltratado a lo largo de estos 15 años entre los tres países, debido a la fuerza de los mercados, fue el sector agropecuario mexicano, principalmente en los apartados cereales y leguminosas y también, que es el sector -en el área mexicana- que menos esta haciendo para enfrentar con mejor productividad, los requerimientos que los tiempos actuales están exigiendo.
El Sr. Gobernador expresó: si dejamos al maíz blanco en el libre juego del mercado, su precio se elevaría a tres mil pesos. Es importante tal aseveración, pero no solo el maíz y la tortilla, cambiarían de precio; también muchos otros productos de consumo generalizado para la población, se moverían a un valor más alto.
Enero de 2008, será una fecha de recordar. Tal vez la situación que se dimane de las importaciones y exportaciones sea mejor para la población de recursos medios y bajos, ya que la entrada de muchos y diversos productos de Estados Unidos de Norte América y Canadá, podrán llegar con precios iguales o más bajos que los nacionales.
Nuestro país en el sector agropecuario, es deficitario en casi todo lo que la población requiere para alimentarse, con excepción de maíz blanco, café y algún otro producto de menor importancia. Es de reconocer que como país, no somos capaces de producir suficiente carne, leche, huevo, frijol, aceites, grasas, cereales como el maíz y el sorgo que requiere el sector pecuario, así como muchos otros productos que necesitamos.
Por lo que respecta al maíz blanco, lo que se produce en nuestro país son aproximadamente 20 millones de toneladas, ello satisface la demanda interna y por tanto, debemos estar tranquilos. Con respecto al maíz amarillo, mientras el Gobierno de EU, mantenga el subsidio de $54 dólares por tonelada del maíz que se destina para elaborar etanol y el consumo para producir el bioenergético siga el ritmo que lleva, los productores del biocombustible solo desembolsarán $100 dólares por tonelada. En esas condiciones México seguirá importando maíz amarillo a $154 dólares más introducción y flete, por algunos años más.
Estos escenarios evidencian la necesidad de replantear nuevas estrategias para la producción en el campo. Actualmente nos damos cuenta que para ganar dinero en el sector agropecuario, la respuesta no está en la comercialización de los productos; ello ayuda, pero la verdadera ganancia está en otras partes del proceso.
Se requiere que los organismos agrícolas actúen con mayor velocidad; se obliguen a crear y establecer nuevos modelos y a negociar condiciones operativas que lleven los cambios directamente a los productores en un esquema de riesgos identificados y alta productividad con mercados localizados.
Estas condiciones de nuevas estrategias de productividad, con énfasis en costos de producción y calidad intrínseca, deben acompañarse con modelos de asociación entre productores identificados y comprometidos.
Buena suerte a los organismos que tuvieron la visión de agenciarse ejecutivos que ven y observan en el horizonte, cosas que pueden aplicar para beneficio de sus asociados.
Agronegocios: Proyectos y Financiación
TEL: (667) 712-37-27; CEL: (6672) 15-45-45
EMAIL: meraz@cln.megared.net.mx
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/
domingo, 5 de agosto de 2007
lunes, 30 de julio de 2007
EL ETANOL...¿ES UN PROBLEMA PARA MÉXICO?
Julio 29 de 2007
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
Buscar alternativas para producir biocarburantes capaces de sustituir parcialmente el petróleo en un par de lustros, es una necesidad inaplazable. Actualmente, la mayor parte de los países en el mundo, están tomando medidas importantes y de alguna manera realizando acciones de acuerdo a sus posibilidades en esa dirección.
Hoy día, México está haciendo esfuerzos para producir etanol, siguiendo tecnologías norteamericanas; para ello, pretenden utilizar productos básicos para la alimentación humana, tales como: maíz, sorgo y trigo como sus ingredientes principales, de acuerdo a la disponibilidad de ellos en las diversas regiones donde intentan producir el bioenergético. Por ejemplo: En Sonora, trigo y sorgo, en Sinaloa, maíz y sorgo y en Tamaulipas, maíz, sorgo y caña de azúcar y así sucesivamente.
Nuestro país cuenta con quince entidades federativas donde se produce caña de azúcar; en trece de ellas, las precipitaciones generalmente son superiores a los 1,200 mm anuales repartidos en prácticamente nueve meses del año. Distribuir mejor la producción agrícola en el temporal húmedo, a través de maíz y caña de azúcar, significaría obtener cambios económicos importantes y positivos en los productores agrícolas, ello sin afectar mayormente la producción de maíz en muchas regiones del país.
México, posee 22 millones de hectáreas útiles para la agricultura y de ellas, 16 millones se encuentran en área de temporal, el resto son de riego, con diversas condiciones de manejo de agua.
En los quince Estados, donde se siembra caña de azúcar –clima trópico húmedo- con resultados muy pobres en cuanto a manejo y rendimientos unitarios relativamente bajos comparados con otras regiones del mundo; por ello, resulta difícil de mejorar tal situación siguiendo las técnicas de producción que hasta ahora vienen operando.
Pese a lo anterior, el productor cañero a nivel nacional obtiene rendimientos promedio de 74 toneladas por hectárea, mismo que sin duda puede incrementarse significativamente hasta un nivel de 85 toneladas por hectárea, en los próximos cinco años.
En otro apartado, podemos observar que el rendimiento promedio en el cultivo de maíz en nuestro país, es apenas de 3,5 toneladas por hectárea. Sin duda, en ambos cultivos (Caña y Maíz) la necesidad de incrementar tanto el rendimiento como la superficie es urgente.
Pareciera que una parte importante de los industriales de la caña, así como altos funcionarios del gobierno y algunos miembros del Congreso, prefieren que la producción de caña de azúcar siga el camino que lleva. La impresión que se tiene por parte de los productores y los posibles consumidores del azúcar, es que existe una valoración como “asunto peligroso” en el hecho de alterar positivamente este importante sector de la economía y por lo tanto “nadie quiere dar la cara a favor de...”, Como no se acciona al respecto, no se propicia un desarrollo social más justo y equilibrado para la población que vive en esas regiones del país.
Compartir la tierra agrícola en mejores proporciones para sembrar caña de azúcar y maíz en el trópico húmedo a objeto de cultivar un millón de hectáreas de caña de azúcar en el año 2012 y alcanzar rendimientos promedio de 85 toneladas por hectárea, resulta un problema grave para las factorías cañeras, ya que la producción de campo pasaría por encima de la capacidad instalada de los ingenios existente hoy día.
Producir en México, siete millones de toneladas de azúcar hoy día, es imposible en un tiempo de zafra adecuado sin menoscabo de pérdidas de calidad de la caña cortada y entregada oportunamente al batey.
Hoy, la caña de azúcar es un cultivo que los agricultores deben observar como una expectativa de producción importante, generadora de riqueza y con demanda creciente y sostenida.
VALOR FUTURO
Los agricultores en muchas regiones de nuestro país, están poniendo en duda reconocer plenamente hoy día a la caña de azúcar como un cultivo“amarrado” a la producción de azúcar como único futuro.
Hoy, se puede negociar abiertamente y con seguridad operativa con agentes económicos interesados en el desarrollo de otras oportunidades importantes para este cultivo. Para ello, es necesario establecer arreglos previos exponiendo las conveniencias y respuestas financieras y de mercado, tratando para ello permanecer lejos de la “influencia” de los ingenios establecidos y la producción obligada de azúcar.
De realizar el planteamiento de condiciones productivas combinadas con estrategias de negocios para la producción directa de etanol incluyendo la factoría correspondiente, es muy probable que se esté en el camino correcto en comparación con otras opciones de rentabilidad y productividad en la agricultura tradicional.
El valor del etanol se debe medir de acuerdo a los precios internacionales vigentes; el proyecto evidentemente aportará retornos interesantes y estos se trasformarán en un buen negocio, sobre todo, es necesario evitar el cálculo económico de producir etanol mediante el precio del azúcar en el mercado mexicano; ya que esto es una utopía que empieza a utilizarse para exponer las dificultades que existen para competir en el mercado mundial.
El argumento más poderoso y que no tiene la fuerza suficiente para ser atendido, es el hecho de que Brasil tardo más de 20 años para llegar a donde está.
México tendrá que adquirir la tecnología necesaria para llegar en un tiempo mucho menor y avanzar paralelo a otros países productores de etanol.
Buena suerte para todos los agricultores que están observando que producir caña sin entrar en arreglos con los ingenios, puede ser una opción más interesante y de mayor alcance económico que producir maíz en algunas regiones del país.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (667) 712-37-27
CEL: 044(6672) 154545
E-mail: meraz@cln.megared.net.mx
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)