Agosto 22 de 2010
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
“Otra manera de interpretar la información”
Hace unos días, charlaba con un pequeño agricultor que tiene sus tierras en el valle de Culiacán. Su actividad principal es la siembra de granos, concretamente maíz. En la plática le pregunté, ¿Cómo ves el futuro de la agricultura en el Estado de Sinaloa? contestó expresando lo siguiente: “no lo sé, pero como vamos, creo que no es el camino. Todo cada vez está más caro, los insumos cuestan más cada año y el pequeño agricultor “que se encuentra solo” cada vez batalla más por todo; no acabo terminar de entender, la siembra es la misma desde hace muchos años, sin embargo, parece que la experiencia acumulada como agricultor, no me sirve para enfrentar las situaciones que hacen más complicada la actividad. Los costos, la venta de la cosecha, el crédito, todo se complica a la hora de la hora.”
En la medida que el tiempo pasa, eso está muy mal. Es evidente que este agricultor, como muchos otros que se encuentran en los valles agrícolas del Estado, sienten que como van -en el mejor de los casos- no llegaran más lejos que donde se encuentran actualmente. Saben que la forma que están haciendo agricultura hoy día, ya no es la adecuada; las tecnologías están cambiando, los esquemas de organización tienen que surgir a objeto de orientar mejor las economías y la administración de la empresa.
Afortunadamente, algunos grupos de pequeños agricultores están percibiendo con marcado interés que el financiamiento, el manejo eficaz de economías de escala, negociaciones previas de volúmenes significativos de cosecha e insumos y la aplicación de una tecnología eficiente, cambia positivamente todo, inclusive hasta la manera de como observar y desafiar el futuro.
Efectivamente el futuro viene complicado; la temperatura se incrementa, el cambio climático es una realidad que avanza; el agua para uso agrícola será más escasa en el futuro y su costo se modificará; los recursos financieros estarán disponibles, pero las instituciones de crédito, exigen cada vez mayor seguridad de sus retornos, como requisito para los solicitantes de crédito.
Paralelo a estas realidades, los mercados seguirán creciendo y diversificándose; pero las exigencias más notables serán: inocuidad, precio, calidad y volumen.
Por lo que respecta a ganadería, es muy impotente incrementar, cuidar y atender mejor este sector productivo; dado que la ganadería en sus diversas modalidades (bovino, avícola y porcina) impacta positivamente, cuando se incrementa la productividad, ya que de manera natural ayuda a que evolucionen las condiciones de las zonas necesitadas, derivado de inversiones que incrementen la producción y con ello mejoren las condiciones de la región en muchos aspectos relacionados con el progreso.
VALOR FUTURO
El cultivo del maíz será el mayormente “afectado” en términos de superficie sembrada, la superficie que hoy se siembra (450 mil hectáreas), con rendimientos promedio de 10.5 toneladas por hectárea, para el 2015, es muy probable que solamente se sembrará el 40% equivalente a 180 mil hectáreas, con rendimiento promedio de 16 toneladas por hectáreas, además, las unidades productivas de “graneros”, se incrementaran a superficie mayores de dos mil hectáreas a efecto de reducir costos y administrar con eficiencia la comercialización de sus productos y algunos insumos.
Resulta urgente avanzar a mayor velocidad en la construcción de la infraestructura que se requiere para que el campo funcione en los distritos de riego a mayor capacidad, es imperativo prepararse oportunamente a fin de atender las exigencias que el futuro está imponiendo; en estos apartados desafortunadamente se mejora, pero muy despacio; especialmente en lo que se refiere a la instalación a nivel de campo de riegos presurizados; eliminación de salinidad de los suelos; incremento y mantenimiento de las vías de comunicación en los valles agrícolas; eficientar en los módulos de riego la distribución y conducción del agua para riego, entre otras.
Es de notarse que el campo requiere fuertes inversiones; pese a ello el gobierno mediante su presupuesto anual, no hará nada más allá de lo que siempre ha hecho. El dinero tendrán que buscarlo los propios agricultores utilizando sus organizaciones. Los recursos financieros necesarios para incrementar eficientemente la agricultura, trasformar parte de la producción agrícola en productos con valor agregado y otros mercados, así como probar otros cultivos con demanda internacional e incrementar la producción ganadera en todas sus condiciones, están en otra parte. ¡En las instituciones de crédito por supuesto¡
Sin duda, la inversión es cuantiosa y los recursos están en los bancos, de ahí habrá que “sacarlos”, mediante negociaciones ordenadas, planteando proyectos orientados a establecer el desarrollo, cuidando los plazos y el costo del dinero, entre otras acciones.
Resulta interesante, hacer esfuerzos encaminados a fortalecer la ganadería, dado que resulta económicamente conveniente armonizar el ganado con el maíz y sorgo, simplemente por cuestiones de distancia; amén del valor agregado, ya que el costo que origina el flete con maíz o con carne es distinto y cada producto lo valora e incorpora de diferente manera, cuando el producto es trasladado a mercados del interior del país.
Es importante distinguir que la agricultura en el futuro debe ser una actividad fuerte, en términos de capacidad económica, dado que no es lo mismo muchos agricultores “sueltos” independientes capaces de negociar individualmente su patrimonio, a lo que sucede con una empresa que aglutina a un grupo organizado de productores que saben lo que quieren y van tras de su objetivo.
Buena suerte a los agricultores que ahora son pocos, están pendientes del futuro y saben que necesitan enfrentarlo con mejores herramientas de trabajo a objeto de alcanzar éxito en su actividad.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (CEL: 044(6672) 154545
E-mail: rmf1208@hotmail.com
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/
VALOR PRESENTE
Rubén Meraz Figueroa *
“Otra manera de interpretar la información”
Hace unos días, charlaba con un pequeño agricultor que tiene sus tierras en el valle de Culiacán. Su actividad principal es la siembra de granos, concretamente maíz. En la plática le pregunté, ¿Cómo ves el futuro de la agricultura en el Estado de Sinaloa? contestó expresando lo siguiente: “no lo sé, pero como vamos, creo que no es el camino. Todo cada vez está más caro, los insumos cuestan más cada año y el pequeño agricultor “que se encuentra solo” cada vez batalla más por todo; no acabo terminar de entender, la siembra es la misma desde hace muchos años, sin embargo, parece que la experiencia acumulada como agricultor, no me sirve para enfrentar las situaciones que hacen más complicada la actividad. Los costos, la venta de la cosecha, el crédito, todo se complica a la hora de la hora.”
En la medida que el tiempo pasa, eso está muy mal. Es evidente que este agricultor, como muchos otros que se encuentran en los valles agrícolas del Estado, sienten que como van -en el mejor de los casos- no llegaran más lejos que donde se encuentran actualmente. Saben que la forma que están haciendo agricultura hoy día, ya no es la adecuada; las tecnologías están cambiando, los esquemas de organización tienen que surgir a objeto de orientar mejor las economías y la administración de la empresa.
Afortunadamente, algunos grupos de pequeños agricultores están percibiendo con marcado interés que el financiamiento, el manejo eficaz de economías de escala, negociaciones previas de volúmenes significativos de cosecha e insumos y la aplicación de una tecnología eficiente, cambia positivamente todo, inclusive hasta la manera de como observar y desafiar el futuro.
Efectivamente el futuro viene complicado; la temperatura se incrementa, el cambio climático es una realidad que avanza; el agua para uso agrícola será más escasa en el futuro y su costo se modificará; los recursos financieros estarán disponibles, pero las instituciones de crédito, exigen cada vez mayor seguridad de sus retornos, como requisito para los solicitantes de crédito.
Paralelo a estas realidades, los mercados seguirán creciendo y diversificándose; pero las exigencias más notables serán: inocuidad, precio, calidad y volumen.
Por lo que respecta a ganadería, es muy impotente incrementar, cuidar y atender mejor este sector productivo; dado que la ganadería en sus diversas modalidades (bovino, avícola y porcina) impacta positivamente, cuando se incrementa la productividad, ya que de manera natural ayuda a que evolucionen las condiciones de las zonas necesitadas, derivado de inversiones que incrementen la producción y con ello mejoren las condiciones de la región en muchos aspectos relacionados con el progreso.
VALOR FUTURO
El cultivo del maíz será el mayormente “afectado” en términos de superficie sembrada, la superficie que hoy se siembra (450 mil hectáreas), con rendimientos promedio de 10.5 toneladas por hectárea, para el 2015, es muy probable que solamente se sembrará el 40% equivalente a 180 mil hectáreas, con rendimiento promedio de 16 toneladas por hectáreas, además, las unidades productivas de “graneros”, se incrementaran a superficie mayores de dos mil hectáreas a efecto de reducir costos y administrar con eficiencia la comercialización de sus productos y algunos insumos.
Resulta urgente avanzar a mayor velocidad en la construcción de la infraestructura que se requiere para que el campo funcione en los distritos de riego a mayor capacidad, es imperativo prepararse oportunamente a fin de atender las exigencias que el futuro está imponiendo; en estos apartados desafortunadamente se mejora, pero muy despacio; especialmente en lo que se refiere a la instalación a nivel de campo de riegos presurizados; eliminación de salinidad de los suelos; incremento y mantenimiento de las vías de comunicación en los valles agrícolas; eficientar en los módulos de riego la distribución y conducción del agua para riego, entre otras.
Es de notarse que el campo requiere fuertes inversiones; pese a ello el gobierno mediante su presupuesto anual, no hará nada más allá de lo que siempre ha hecho. El dinero tendrán que buscarlo los propios agricultores utilizando sus organizaciones. Los recursos financieros necesarios para incrementar eficientemente la agricultura, trasformar parte de la producción agrícola en productos con valor agregado y otros mercados, así como probar otros cultivos con demanda internacional e incrementar la producción ganadera en todas sus condiciones, están en otra parte. ¡En las instituciones de crédito por supuesto¡
Sin duda, la inversión es cuantiosa y los recursos están en los bancos, de ahí habrá que “sacarlos”, mediante negociaciones ordenadas, planteando proyectos orientados a establecer el desarrollo, cuidando los plazos y el costo del dinero, entre otras acciones.
Resulta interesante, hacer esfuerzos encaminados a fortalecer la ganadería, dado que resulta económicamente conveniente armonizar el ganado con el maíz y sorgo, simplemente por cuestiones de distancia; amén del valor agregado, ya que el costo que origina el flete con maíz o con carne es distinto y cada producto lo valora e incorpora de diferente manera, cuando el producto es trasladado a mercados del interior del país.
Es importante distinguir que la agricultura en el futuro debe ser una actividad fuerte, en términos de capacidad económica, dado que no es lo mismo muchos agricultores “sueltos” independientes capaces de negociar individualmente su patrimonio, a lo que sucede con una empresa que aglutina a un grupo organizado de productores que saben lo que quieren y van tras de su objetivo.
Buena suerte a los agricultores que ahora son pocos, están pendientes del futuro y saben que necesitan enfrentarlo con mejores herramientas de trabajo a objeto de alcanzar éxito en su actividad.
Agronegocios: proyectos y financiación*
TEL: (CEL: 044(6672) 154545
E-mail: rmf1208@hotmail.com
Pagina Web: http://rubenmeraz.blogspot.com/